Quería creer

Quería creer que él también pensaba en ella y aunque ya no pasaban los días juntos como antes deseaba que al menos pasara un pensamiento por su cabeza que lo hiciera recordarla. A veces estaba convencida que él también  pensaba en ella, pero otras no tanto, dudaba del amor y de la conexión que tenían. ¿Era algo real o solo era un producto de su imaginación? Por primera vez en la vida sintió como si no pudiera hacer nada para cambiar las circunstancias, que las riendas se escapaban de sus manos y lo único que podía hacer era observar desde la distancia. Trataba de continuar incentivándose a sí misma usando todo aquello que suponía le iba a ayudar para cambiar la dirección de sus pensamientos, sin embargo, no pasaba ni un solo día que no añorara esa persona. No sabía la razón, pero sentía algo excepcional por él que trataba de protegerlo a pesar de todos los obstáculos que le ponía la vida. No dejaba que su manera de actuar destruyera lo que ella sentía por él, tampoco quería manchar la imagen de él que tenía incrustada muy dentro de su ser.

Quería creer

Antes creía que eran tan diferentes, pero poco a poco descubrió que son inmensamente parecidos. Los dos buscan algo que ni ellos mismos saben que es precisamente eso que los tiene atrapados entre el sueño y la realidad, tratando de salir de los laberintos embrollados y encontrar el camino verdadero que los lleva hacia lo que buscan y a lo mejor ese camino los llevara el uno al otro y quizá lo que están buscando es encontrarse.

Atrapados en la margen

Veo mi reflejo en los ojos de los demás. Cada quien tiene su propia impresión de mi y cada una se diferencia de la otra. ¿Pero hay alguna que es verdaderamente la correcta, o solo se quedan a las márgenes de lo que realmente significa ser yo? Creen que me conocen, que han descubierto las cosas intrigantes y fundamentales para entenderme y justo en ese momento hay cambio en las reglas del juego de la vida.

Atrapados en la margen

A veces se dan el derecho de analizarme y sacar sus conclusiones de las palabras que digo, lo que hago o dejo de hacer sin darse cuenta que se enredan en su propia telaraña atrapados en un abismo lleno de inseguridades y preguntas a las cuales no pueden encontrar una respuesta. Se quedan confundidos de tantas contradicciones y no encuentran la manera de descifrarlos y se preguntaran ¿por qué?  Porque cierran los ojos justo en el momento oportuno cuando se tiene que ver más allá del horizonte  dejando abiertos todos los sentidos para llegar a una comprobación que al menos pase los límites de la marginalidad  que solo es un obstáculo hacia a la verdadera esencia de mi ser.

Sígueme en Twitter…

A %d blogueros les gusta esto: