La locura del querer ser

Le encantaba su compañía, adoraba pasar el tiempo con él y a veces perdía la cuenta de la hora. Ella disfrutaba escucharlo hablar, explicándole todo lo que le interesaba saber y satisfaciendo su curiosidad. No importaba para qué o cuando, él siempre estuvo muy cerca de ella y sin que lo supiera era su apoyo incondicional, quien le ha levantado el ánimo regresando la sonrisa a su rostro cuando ella lo necesitaba.

La locura del querer ser

Hubo momentos donde quería hacerle tantas preguntas y no sabía cómo, porque no quería ser malinterpretado y que por eso ella se alejara de él. No quería estar enojado frente a ella y trataba de esconderlo, sin embargo no podía porque ella lo notaba cada vez que lo hacía. La entendía cuándo ni ella misma lo pudo hacer, pero la dejaba disfrutar en su libertad y vivir en su mundo porque en el fondo sabía que ella iba a regresar junto a él. Era inseguro, inconsciente de las cosas que lo hacían tan especial para ella, pero si solo pudiera verse como ella lo veía, entendería que vale mucho todo eso que lo define como persona. Le daba seguridad y la hacía sentirse como la mujer más especial del mundo, y lo único que ella quería era estar junto a él. Lo quería de una manera irracional e inexplicable, tal vez incomprensible para los demás, pero demasiado valiosa para ese mundo de locuras en que vivieron los dos y lo llenaron de momentos inolvidables.

Él era un loco, loco por ella y ella era una loca, loca por él.

Atrapados en la margen

Veo mi reflejo en los ojos de los demás. Cada quien tiene su propia impresión de mi y cada una se diferencia de la otra. ¿Pero hay alguna que es verdaderamente la correcta, o solo se quedan a las márgenes de lo que realmente significa ser yo? Creen que me conocen, que han descubierto las cosas intrigantes y fundamentales para entenderme y justo en ese momento hay cambio en las reglas del juego de la vida.

Atrapados en la margen

A veces se dan el derecho de analizarme y sacar sus conclusiones de las palabras que digo, lo que hago o dejo de hacer sin darse cuenta que se enredan en su propia telaraña atrapados en un abismo lleno de inseguridades y preguntas a las cuales no pueden encontrar una respuesta. Se quedan confundidos de tantas contradicciones y no encuentran la manera de descifrarlos y se preguntaran ¿por qué?  Porque cierran los ojos justo en el momento oportuno cuando se tiene que ver más allá del horizonte  dejando abiertos todos los sentidos para llegar a una comprobación que al menos pase los límites de la marginalidad  que solo es un obstáculo hacia a la verdadera esencia de mi ser.

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